Una carta escrita el 19 de julio de 2026

en Argentina
con el corazón en las manos

Mi querida yo y mi querido nuevo “amigo”, espero que todo estén bien en sus vidas. Hoy les escribo con los ojos hinchados, el corazón arrugado y la mente nostálgica. Justo el viernes con la esperanza y queriendo que se solucionara una relación que no me imaginaba que ese día sería el último. Mediados de Julio de 2025 todo empezó como una recocha más, pero poco a poco una nueva sensación retumbó y fue dando frutos en ese corazón que había estado sellado por demasiado tiempo. Aquel chico con ojos cafés, relajado y simpático traspasó la línea de ser visto como solo un compañero a ser visto con ojos de amor por una chica que lo menos que quería era estar enamorada. Pero la vida, el destino y Dios pone en su camino a personas para hacerle entender el porqué y para qué estamos vivos. Los días pasaban y aquella pareja fueron queriéndose mucho más, ella empezó a sentirse querida y ser un poco más feliz y por el otro lado el chico también. Fue la sensación más bonita. Tuvieron un lugar especial donde se creó una conexión más fuerte, la luna y las luces de la ciudad los iluminaban mientras ellos envueltos en el cariño se besaban. Que recuerdo más bonito habían creado. Meses después, una madruga del 26 de octubre en una gran ciudad, florecieron dos capullos y fue raro porque era época de otoño, no de primavera. Oficialmente sí estaban unidos en un solo corazón. Empezaron a compartirse cariño y lealtad hasta que llegó el invierno y durante tres meses estuvieron separados. Enero de 2026, después de tanto tiempo se volvieron a reunir y fue el día más anhelado por ella. Como todo, habían días que ninguno se hablaba, ella sentía tristeza pero quería entender que él tenía sus propias cosas. Así fue pasando el tiempo, palabras bonitas, días compartidos, salidas que los sacaban de la rutina, experiencias que experimentaban por primera vez, y aquellos abrazos que curaban el alma. Ella siempre esquivaba la conversación sobre ¿qué podría pasar si..? Pero llegó ese día. 19 de julio de 2026. Aquel día que ella había deseado que no llegara, se asomó por una esquina y la tomó por sorpresa. Esa tarde salió de trabajar y se dirigió rápidamente hacia la persona que más quería, pensando en que todo se iba a solucionar. Él no había llegado, ella esperó pacientemente con el miedo de que él se hubiera ido. Él por fin llegó y ella sintió alegría pero también tristeza. Él besó su frente y ella se estaba empezando a derrumbar. Empezaron a hablar, pero las lágrimas aparecieron en sus ojos, aquellos ojos que una vez fueron elogiados por él. Tanto le gustó sus ojos que por eso la hizo llorar. Ella se dijo así misma “si nos vamos hacia ese lugar, esto ya se acabará” sintió un nudo en su garganta y sus ojos se volvieron como dos cascadas porque así fue. Llegaron al lugar, aquel lugar que hacia 8 meses atrás fue testigo de el nacimiento de un nuevo amor ahora estaba siendo testigo de una ruptura y de cómo se estaba muriendo lentamente ella en vida. Ella no dirigía una palabra, las lágrimas y todos los recuerdos pasaban por su mente mientras él hablaba. Ella solo quería que fuera una pesadilla. Él término diciendo “Ya no somos nada” y ella era más lágrimas que persona. Aún no quiere aceptarlo, ella aún se niega a soltarlo…le dió muchas opciones pero él no cedió, a pesar que él no le dió falsas esperanzas, ella aún la guarda… Pasó la noche con él, ella no podía conciliar el sueño ella no quería que amaneciera porque tendría que irse y si se iba sería la última vez que lo vería. Él ya le había dejado claro las cosas. Durante la noche la abrazaba y ella se sentía amada pero era consciente que solo lo hacía para consolarla. Ella tomó su mano y la entrelazó con la suya, de esta manera pudo conciliar un poco el sueño…Amaneció, lo vió como dormía y más lágrimas salían de sus ojos ya cansados, hinchados y calientes. Él se despertó y ella inmediatamente lo abrazó. Ella no era de abrazar a nadie, pero desde que él llegó a su vida abrazar se convirtió en su mejor momento. Después de un rato, Él salió, ella se quedó. Ella quería esperar por él ahí pero él ya le había dicho que se fuera. Tomó sus cosas, vió la habitación, le dejo una nota escrita y salió. En la salida del hospedaje, no podía ver, sus ojos volvieron a tornarse borrosos, pero cómo pudo manejó, lo vió a lo lejos que venía. Sus ojos se encontraron pero ya no podía hacer nada. Ella pensó en devolverse pero no quería volverse un fastidio para él. Y a pesar de todo lo sigue pensando. Llegan las típicas preguntas “si me quiso de verdad?” “Si no me hubiera comportado de esa manera?” “Solo fuí alguien más en su vida?” “Si fui suficiente?” Él cree que ella lo superará pero el corazón y la mente de ella siempre ha guardado las cosas que la lastiman. Él va a seguir su camino y ella lo hará pero con la única diferencia que a ella la dejaron con el corazón en las manos y una esperanza que ella misma ha creado. <<volverse a reunir con él>> Solo queda agradecer por lo vivido. Gracias A.O.M 💙🫶🏻



By YoDelFuturo ®

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Una carta del 19 de julio de 2026

en Argentina
con el corazón en las manos

Mi querida yo y mi querido nuevo “amigo”, espero que todo estén bien en sus vidas. Hoy les escribo con los ojos hinchados, el corazón arrugado y la mente nostálgica. Justo el viernes con la esperanza y queriendo que se solucionara una relación que no me imaginaba que ese día sería el último. Mediados de Julio de 2025 todo empezó como una recocha más, pero poco a poco una nueva sensación retumbó y fue dando frutos en ese corazón que había estado sellado por demasiado tiempo. Aquel chico con ojos cafés, relajado y simpático traspasó la línea de ser visto como solo un compañero a ser visto con ojos de amor por una chica que lo menos que quería era estar enamorada. Pero la vida, el destino y Dios pone en su camino a personas para hacerle entender el porqué y para qué estamos vivos. Los días pasaban y aquella pareja fueron queriéndose mucho más, ella empezó a sentirse querida y ser un poco más feliz y por el otro lado el chico también. Fue la sensación más bonita. Tuvieron un lugar especial donde se creó una conexión más fuerte, la luna y las luces de la ciudad los iluminaban mientras ellos envueltos en el cariño se besaban. Que recuerdo más bonito habían creado. Meses después, una madruga del 26 de octubre en una gran ciudad, florecieron dos capullos y fue raro porque era época de otoño, no de primavera. Oficialmente sí estaban unidos en un solo corazón. Empezaron a compartirse cariño y lealtad hasta que llegó el invierno y durante tres meses estuvieron separados. Enero de 2026, después de tanto tiempo se volvieron a reunir y fue el día más anhelado por ella. Como todo, habían días que ninguno se hablaba, ella sentía tristeza pero quería entender que él tenía sus propias cosas. Así fue pasando el tiempo, palabras bonitas, días compartidos, salidas que los sacaban de la rutina, experiencias que experimentaban por primera vez, y aquellos abrazos que curaban el alma. Ella siempre esquivaba la conversación sobre ¿qué podría pasar si..? Pero llegó ese día. 19 de julio de 2026. Aquel día que ella había deseado que no llegara, se asomó por una esquina y la tomó por sorpresa. Esa tarde salió de trabajar y se dirigió rápidamente hacia la persona que más quería, pensando en que todo se iba a solucionar. Él no había llegado, ella esperó pacientemente con el miedo de que él se hubiera ido. Él por fin llegó y ella sintió alegría pero también tristeza. Él besó su frente y ella se estaba empezando a derrumbar. Empezaron a hablar, pero las lágrimas aparecieron en sus ojos, aquellos ojos que una vez fueron elogiados por él. Tanto le gustó sus ojos que por eso la hizo llorar. Ella se dijo así misma “si nos vamos hacia ese lugar, esto ya se acabará” sintió un nudo en su garganta y sus ojos se volvieron como dos cascadas porque así fue. Llegaron al lugar, aquel lugar que hacia 8 meses atrás fue testigo de el nacimiento de un nuevo amor ahora estaba siendo testigo de una ruptura y de cómo se estaba muriendo lentamente ella en vida. Ella no dirigía una palabra, las lágrimas y todos los recuerdos pasaban por su mente mientras él hablaba. Ella solo quería que fuera una pesadilla. Él término diciendo “Ya no somos nada” y ella era más lágrimas que persona. Aún no quiere aceptarlo, ella aún se niega a soltarlo…le dió muchas opciones pero él no cedió, a pesar que él no le dió falsas esperanzas, ella aún la guarda… Pasó la noche con él, ella no podía conciliar el sueño ella no quería que amaneciera porque tendría que irse y si se iba sería la última vez que lo vería. Él ya le había dejado claro las cosas. Durante la noche la abrazaba y ella se sentía amada pero era consciente que solo lo hacía para consolarla. Ella tomó su mano y la entrelazó con la suya, de esta manera pudo conciliar un poco el sueño…Amaneció, lo vió como dormía y más lágrimas salían de sus ojos ya cansados, hinchados y calientes. Él se despertó y ella inmediatamente lo abrazó. Ella no era de abrazar a nadie, pero desde que él llegó a su vida abrazar se convirtió en su mejor momento. Después de un rato, Él salió, ella se quedó. Ella quería esperar por él ahí pero él ya le había dicho que se fuera. Tomó sus cosas, vió la habitación, le dejo una nota escrita y salió. En la salida del hospedaje, no podía ver, sus ojos volvieron a tornarse borrosos, pero cómo pudo manejó, lo vió a lo lejos que venía. Sus ojos se encontraron pero ya no podía hacer nada. Ella pensó en devolverse pero no quería volverse un fastidio para él. Y a pesar de todo lo sigue pensando. Llegan las típicas preguntas “si me quiso de verdad?” “Si no me hubiera comportado de esa manera?” “Solo fuí alguien más en su vida?” “Si fui suficiente?” Él cree que ella lo superará pero el corazón y la mente de ella siempre ha guardado las cosas que la lastiman. Él va a seguir su camino y ella lo hará pero con la única diferencia que a ella la dejaron con el corazón en las manos y una esperanza que ella misma ha creado. <<volverse a reunir con él>> Solo queda agradecer por lo vivido. Gracias A.O.M 💙🫶🏻



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