Una carta escrita el 14 de junio de 2026

en Colombia
Por ti, Valeri

Querida Valeri, Te escribo desde un agujero, uno muy oscuro, el cual lo llamo desesperanza, me siento vacía, una vez más creo que no voy a poder, siento que no lo lograré, que por más que corra, el miedo me atrapará, que la felicidad no la encuentro, que mi negatividad me arrastrará junto a ella, que no soy nadie y que no lo seré jamás. De nuevo te escribo, porque no encuentro otra razón más que esta para seguir respirando, pues me siento y admito, me lo repito y me lo creo, que el sentimiento de desagradecimiento se apodera de mí, pues cuento con privilegios, comparándome con aquellos que ni una casa han de tener, sin embargo, no me siento en casa, no encuentro mi sentido de pertenencia, ese lugar que se sienta mío, o al menos uno en el que me sienta yo. No tengo logros que presumir, ni un buen cargo o carrera que aludir, países n he visitado, ni viajes extraordinarios ni un gran salario, ni un buen cuerpo, ni un buen estrato. No soy muy vieja, no he vivido mucho, pero me temo que aquellas cualidades ausentes me afecten, la falta de constancia y disciplina o quizá que, el hecho de no saber lo que quiero me afecte tanto hasta el punto de, ni siquiera querer intentar cualquier cosa. Estos últimos 6 meses han sido muy fructíferos, he aprendido mucho, pero a la vez, siento que no he hecho nada, que no he sido nadie, tal vez ese pensamiento tóxico de necesidad de una buena estabilidad financiera o de querer la vida que por redes sociales se muestra, me esté impidiendo ver más allá de lo que en realidad he hecho. Me frustro mucho pensando en quién soy, en quién seré, que apenas y me doy el espacio de descubrirlo hoy, siempre estoy pensando en un mañana o en un ayer juzgando lo que pude haber hecho no hice, nunca estoy aquí, siempre estoy en un después que ni siquiera sé si existe, en un antes que no puedo alterar, nunca ahora, nunca en el momento en el que puedo vivir de verdad ¿Por qué soy como soy? Espero me pueda responder desde donde estes. Querida Valeri, lamento no vivir por ti ahora como lo has de merecer, lamento tanto darle tanta importancia a cosas como el dinero, el cual me frena tanto a lo que quiera que sea, no hablo de esa plata como tal, sino de aquel pensamiento, de aquel valor de tan alta importancia que le doy a dicho dinero. No me permito disfrutar, ni vivir, ni sentir; no te permito ser, y me duele. Me duele saber que, aquellas cosas que sí puedes controlar, no permito que lo hagas, pero aquellas que tan solo el tiempo te permitirá vivir, son en las que más concentro tu mente y energía, esa creatividad tan grande que tienes, esa habilidad de crea tan buenas historias, pues una poeta y escritora debe contar con tan nobles aptitudes, es como si las utilizará en tu contra, lamento usarlas para imaginar un futuro del cual te culpo que no construyas desde ya, cuando en realidad deberías vivir despreocupada, pues como siempre dices, al final vamos a mor. Y el mejor regalo que a ti te puedes dar, es vivir todo lo que puedas, sin preocuparte por el dinero, pues ese siempre regresa de alguna forma, sin preocuparte por si te ves inda o no, pues para serlo, solo necesitas ser tú, así no sepas quién eres. Tal vez lo tuyo sea eso, no saberlo, y eso está genial, quizá lo tuyo sea robar tantas cosas que terminas siendo una todóloga quién sabe. (haz que el término no sea usado como insulto) Como te dije, te escribo desde un agujero de desesperanza, donde si bien, a veces me invade el pensamiento de creer que estaré aquí para siempre, aún confío plenamente e que podrás sacarnos de aquí, trataré de nuevo, de hacer mi mayor esfuerzo, aún cuando el dolor me haga sentir que no podré, aún cuando el miedo me arrastre junto a sí, lucharé con lo que pueda, con todas mis fuerzas, por todos esos sueños que tenemos y por todos los que nos faltan descubrir por aquellos millones y instantes y momentos que nos faltan por vivir. Hoy elijo vivir, por Valeri ayer, por Valeri hoy, por ti, Valeri. 14/06/2026



By YoDelFuturo ®

Haz click aqui para escribirte mas cartas.







Una carta del 14 de junio de 2026

en Colombia
Por ti, Valeri

Querida Valeri, Te escribo desde un agujero, uno muy oscuro, el cual lo llamo desesperanza, me siento vacía, una vez más creo que no voy a poder, siento que no lo lograré, que por más que corra, el miedo me atrapará, que la felicidad no la encuentro, que mi negatividad me arrastrará junto a ella, que no soy nadie y que no lo seré jamás. De nuevo te escribo, porque no encuentro otra razón más que esta para seguir respirando, pues me siento y admito, me lo repito y me lo creo, que el sentimiento de desagradecimiento se apodera de mí, pues cuento con privilegios, comparándome con aquellos que ni una casa han de tener, sin embargo, no me siento en casa, no encuentro mi sentido de pertenencia, ese lugar que se sienta mío, o al menos uno en el que me sienta yo. No tengo logros que presumir, ni un buen cargo o carrera que aludir, países n he visitado, ni viajes extraordinarios ni un gran salario, ni un buen cuerpo, ni un buen estrato. No soy muy vieja, no he vivido mucho, pero me temo que aquellas cualidades ausentes me afecten, la falta de constancia y disciplina o quizá que, el hecho de no saber lo que quiero me afecte tanto hasta el punto de, ni siquiera querer intentar cualquier cosa. Estos últimos 6 meses han sido muy fructíferos, he aprendido mucho, pero a la vez, siento que no he hecho nada, que no he sido nadie, tal vez ese pensamiento tóxico de necesidad de una buena estabilidad financiera o de querer la vida que por redes sociales se muestra, me esté impidiendo ver más allá de lo que en realidad he hecho. Me frustro mucho pensando en quién soy, en quién seré, que apenas y me doy el espacio de descubrirlo hoy, siempre estoy pensando en un mañana o en un ayer juzgando lo que pude haber hecho no hice, nunca estoy aquí, siempre estoy en un después que ni siquiera sé si existe, en un antes que no puedo alterar, nunca ahora, nunca en el momento en el que puedo vivir de verdad ¿Por qué soy como soy? Espero me pueda responder desde donde estes. Querida Valeri, lamento no vivir por ti ahora como lo has de merecer, lamento tanto darle tanta importancia a cosas como el dinero, el cual me frena tanto a lo que quiera que sea, no hablo de esa plata como tal, sino de aquel pensamiento, de aquel valor de tan alta importancia que le doy a dicho dinero. No me permito disfrutar, ni vivir, ni sentir; no te permito ser, y me duele. Me duele saber que, aquellas cosas que sí puedes controlar, no permito que lo hagas, pero aquellas que tan solo el tiempo te permitirá vivir, son en las que más concentro tu mente y energía, esa creatividad tan grande que tienes, esa habilidad de crea tan buenas historias, pues una poeta y escritora debe contar con tan nobles aptitudes, es como si las utilizará en tu contra, lamento usarlas para imaginar un futuro del cual te culpo que no construyas desde ya, cuando en realidad deberías vivir despreocupada, pues como siempre dices, al final vamos a mor. Y el mejor regalo que a ti te puedes dar, es vivir todo lo que puedas, sin preocuparte por el dinero, pues ese siempre regresa de alguna forma, sin preocuparte por si te ves inda o no, pues para serlo, solo necesitas ser tú, así no sepas quién eres. Tal vez lo tuyo sea eso, no saberlo, y eso está genial, quizá lo tuyo sea robar tantas cosas que terminas siendo una todóloga quién sabe. (haz que el término no sea usado como insulto) Como te dije, te escribo desde un agujero de desesperanza, donde si bien, a veces me invade el pensamiento de creer que estaré aquí para siempre, aún confío plenamente e que podrás sacarnos de aquí, trataré de nuevo, de hacer mi mayor esfuerzo, aún cuando el dolor me haga sentir que no podré, aún cuando el miedo me arrastre junto a sí, lucharé con lo que pueda, con todas mis fuerzas, por todos esos sueños que tenemos y por todos los que nos faltan descubrir por aquellos millones y instantes y momentos que nos faltan por vivir. Hoy elijo vivir, por Valeri ayer, por Valeri hoy, por ti, Valeri. 14/06/2026



By YoDelFuturo ®

Haz click aqui para escribirte mas cartas.